Personajes de la Vinculación Universidad Empresa
Primer Encuentro Ciencia Empresa 2010, fue el título que la SOFOFA dio hace unos días al seminario que trató temas que convocan a los mundos de la ciencia, los negocios, las inversiones y las políticas públicas.
De impecable organización, buen nivel y calidad, lo que más me sorprendió de la actividad fue una inesperada dramatizaciónque realizó una compañía de teatro, que irrumpió en el esquema y programa del seminario, utilizando dosis de comedia y tragedia, para mostrar las diferencias y coincidencias entre estos dos mundos. ¡Fue genial!
En ese momento pensé que la realidad supera a esta ficción, pues existen perfiles o personajes en este ámbito, que pueden ofrecer un importante antecedente a los que quieran evaluar en cual paradigma se inscriben. Dejo a vuestro criterio inquisitivo, dedicar tiempo a su lectura. Los actores de este reparto son:
- Conservadores. Existen personajes cercanos a la academia, que piensan que las universidades no deben por ningún motivo colaborar con la industria, pues ello constituiría un modo de violación a la sacra vocación pluralista universitaria, concentrada por siglos y con éxito en el conocimiento puro, divorciada de intereses particulares y contingentes. Del mismo modo, aún existen personajes cercanos a la industria, que comparten que las universidades, por su tradición y orientación contrapuesta a los intereses económicos, no son capaces, ni están preparadas de aportar valor.
- Asistencialistas. Por otro lado, existen personajes cercanos a la academia, que piensan que las universidades tiene un rol paternalista y moral de apoyar a todos aquellos que posean una condición vulnerable, siendo la MIPE, la única actividad productiva afortunada. Su homólogo cercano a la industria, son aquellos que creen que las universidades están obligadas a entregar conocimientos, recursos y atención, sin costo y de modo casi dirigido y exclusivo a este segmento.
- Independentistas. En una posición más radical, existen personajes cercanos a ambos bandos, que sienten que no hay motivo para cooperar y que cualquier intento, es un absurdo de algunos ociosos que gastan tiempo y recursos ajenos, subordinado a otras intensiones.
- Pragmáticos. Podemos distinguir a un grupo simpatizante de ambos bandos, que colabora de modo instrumental, para obtener los recursos que se destinan a este tipo de enlace, logrando acuerdos de mutuo beneficio, especialmente por estos recursos.
- Románticos. Destacar a un último, que cree fielmente en esta práctica, pese a que por años, ha tenido la frustrante experiencia de encontrarse con los anteriores personajes, sin perder el espíritu, por razones, aparentemente basada en alguna experiencia favorable, que se torna en su obsesión y toda una misión.
Hasta aquí podemos asegurar que ninguno de los anteriores personajes es mejor que el otro, muy por el contrario, cada uno tiene algún aprendizaje que entregarle al otro. Estos dos mundos, la empresa y la ciencia, se necesitan sin lugar a dudas; pero deben reconocerse como pares equivalentes, dueños de un talento original, que es insuficiente o limitado, sin el otro. La ciencia no es más institución que la empresa y éstos tampoco son superiores que el sector académico. Chile y sus regiones crecerán, sin comparación, ni precedente, cuando nuestros complejos de personajes, den espacio al respecto y aceptación de los otros y sus talentos como el principal recurso que necesitamos para desarrollarnos como personas y como nación.




